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23.01.2016 14:28 | Tecnología | CO2

Celulitis, tratamiento con carboxiterapia

La inyección de dióxido de carbono produce en la circulación una mejora del intercambio gaseoso, reestableciendo la microcirculación, aumentando la cantidad y la velocidad de flujo sanguíneo y rompiendo el círculo vicioso que se produce en los tejidos afectados.

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La carboxiterapia

Sugida en Francia a mediados del siglo pasado, hace tiempo, entonces, que la carboxiterapia dejó de ser una técnica novedosa. Sin embargo, sigue siendo uno de los tratamientos médico-estéticos que mejor rendimiento ofrece, con buenos resultados en muy poco tiempo.

Es un método no invasivo ni quirúrgico basado en la utilización terapéutica del dióxido de carbono (CO2), gas que se aplica por vía subcutánea, a través de pequeñas infiltraciones, en los tejidos afectados.

Además de su reconocida eficacia en el tratamiento de la celulitis, la carboxiterapia es una de las mejores terapias para combatir estrías, flacidez y grasa localizada. También tiene aplicaciones en estética facial

La celulitis y el CO2

\"carboxiterapia\"

Definida como una dermopatía vasculopática, la celulitis es un proceso muy complejo y con un denominador común en su fisiopatología: un trastorno microcirculatorio a nivel local.

Al no producirse un drenaje correcto de los adipocitos, los desechos e impurezas se acumulan, al principio, de forma líquida, para adquirir, después, una consistencia espesa o gel.

La presencia de este gel con sustancias tóxicas no drenadas provoca una irritación de los fibroblastos, que responden produciendo colágeno. El resultado: unos puentes cicatriciales que traccionan y estrangulan a los vasos, dificultando aún más el metabolismo de dicho tejido y cerrando un círculo vicioso que genera la temida celulitis.

La inyección de dióxido de carbono produce en la circulación una mejora del intercambio gaseoso, reestableciendo la microcirculación, aumentando la cantidad y la velocidad de flujo sanguíneo y rompiendo el círculo vicioso que se produce en los tejidos afectados.

La mejora en el intercambio gaseoso permite que el oxígeno sea utilizado para las reacciones metabólicas, entre la que se encuentra la combustión de las grasas. Mecanismo que justifica la disminución del tamaño de los adipocitos (proceso oxidativo lipolítico fisiológico) y del volumen del tejido entre éstos.

Las consecuencias: mejora en la calidad de la piel, disminución de volumen de la zona y alivio de los síntomas que acompañan a la celulitis, como la pesadez.

Técnica de aplicación

\"CARBOXITERAPIA\"

La técnica es muy sencilla. El gas accede a los tejidos a través de las microinyecciones localizadas, unidas por un conducto flexible a un equipo especializado que permite controlar velocidad, dosis, temperatura y tiempo de inyección, que se ajustarán de acuerdo al caso y al tratamiento.

El gas difunde rápidamente a los tejidos adyacentes.

No presenta efectos secundarios, salvo un ligero y fugaz dolor en la zona de aplicación y un pequeño enrojecimiento que perdura unos minutos.

También podemos apreciar alguna pequeña equimosis en el punto de punción que desaparecerá en pocos días.

Una vez finalizada la sesión se suele complementar con presoterapia o LPG para incrementar la difusión del gas a los tejidos adyacentes.

El número de sesiones es variable y depende de las características y necesidades concretas de cada paciente, pero se consideran necesarias un mínimo de 15, con 2 ó 3 aplicaciones por semana.

Una vez finalizada la sesión, el paciente puede reincorporarse a sus actividades cotidianas, evitando el sol durante las siguientes 24-48 horas.